Los consumos de energía eléctrica del Concello de Pontevedra correspondiente al periodo 2014-2015 (octubre de 2014- septiembre de 2015, ambos inclusive) suma un total de 10.162.277 KWh, donde el alumbrado público representa el 70%. Además, en relación a la eficiencia energética del parque residencial para esa misma fecha, en Pontevedra se revela un consumo aproximado anual de 10.331 KWh. La estrategia DUSI de la ciudad concluye que, para el caso de las viviendas unifamiliares -el 19,3% de las viviendas del total- se consume más del 50% de la energía del municipio destinada a calefacción, con un mayor consumo energético para las viviendas construidas entre los años 1981-2007, así como las anteriores a 1940.
La red de abastecimiento de Pontevedra, da cobertura a un 90,5% de la población, produciéndose ciertas carencias en las áreas rurales, así como en aquellas áreas del terreno situadas a una mayor cota de elevación. Esta red está ligada a un total de 8 depósitos, que suman una capacidad máxima de 38.580,00 m3.
En cuanto a la red de saneamiento de Pontevedra destaca positivamente el hecho de que un 95,2% de la población tiene acceso a esta, mientras que el 99,1% del total de la red es separativa. En términos absolutos, un total de 37.373 viviendas están incluidas en la red de saneamiento.
En relación al metabolismo urbano, el Plan Monte Vivo, en colaboración con las comunidades de montes, persigue una mayor sostenibilidad urbana, generando una red de parques forestales que permita consolidar un anillo verde que proteja el núcleo urbano -y las áreas rurales próximas- de posibles incendios. La ciudad, además, cuenta en la actualidad con una pequeña red de huertos urbanos municipales, que suman un total 1.018,60 m².
El modelo urbano y de movilidad de Pontevedra minimiza profundamente las emisiones en CO2 y el consumo energético en el sistema de transportes, apostando por la una movilidad peatonal y sostenible en la ciudad compacta.
En cuanto a la gestión de los residuos sólidos urbanos, la aprobación de un nuevo contrato de Gestión de residuos pretende un cambio de paradigma, reduciendo las emisiones de CO2 e incrementando la economía circular, complementario al Plan Composta, ya implementado en la ciudad, y el cual realiza una gestión sostenible de los biorresiduos, mediante la transformación de compost.
Retos
- Continuar la transformación del modelo PO2.
- Continuar con la promoción de una economía circular en la ciudad.
- Favorecer una gestión sostenible del ciclo del agua.